Una lana gorda

          Hace unos días, una simpática y agradable concursante del conocido concurso televisivo Pasapalabra, se hizo con el bote millonario. Rosa, como muchos ya saben, una joven hispano argentina con ramalazo gallego se «embolsó» la graciosa cantidad de 2.716.000 euros: una lana gorda. Concursaba Manu contra ella, otro chaval también joven y muy simpático, que durante muchas semanas estuvo a punto de llevárselo, pero que en cualquier caso ha sacado buena tajada gracias a sus habilidades lingüísticas y de conocimientos: 270.600 euros brutos.

          Esas cantidades, tan merecidas como abultadas, no salen de la puerta del plató sin pasar por caja como es obvio. Y, he aquí mi sorpresa, no de que tengan que pagar a Hacienda como todo el mundo, sino del incongruente comentario de Rosa al conocer lo que se lleva. Dijo textualmente: «Estoy contenta con el premio, y no me importa que sea un poquito menos por los impuestos». Reconozco que lo leí recién levantado y con la primera taza de café en la mano, pero me dio la risa floja o, como se suele decir, me entró una suerte de inesperado baile de San Vito.

          La razón de mis convulsiones es que el concurso va de conocimientos generales en los que, además, es imprescindible conocer el significado de muchas palabras y su uso en el contexto en el que se emplean. Por eso, al ver el adverbio de cantidad acentuado en diminutivo como expresión de cosa ínfima se me pusieron los ojos en blanco: «poquito menos». Reconozco que después de recoger el desastre sobre el mantel debido al rociado de café que se me escapó por la boca, pensé en diferentes posibilidades. Una, que realmente Rosa no sea tan lista fuera del rosco y esté muy desinformada. Otra, que su percepción sobre tamaños y cantidades difiera de la del común de los mortales. Y, por pensar mal, que prefiera quedar bien con sus saqueadores públicos no sea que aún le hagan más daño. La cosa le queda así:

  • Premio total: 2.716.000 €.
  • Retención inicial: La productora aplica una retención a cuenta del IRPF del 19%.
  • Impuesto final (IRPF): como ganancia patrimonial no derivada de transmisión, tributa con un tipo marginal del 47% en total tras la declaración de la renta.
  • Neto aproximado: Recibirá alrededor de 1.350.000 € – 1.439.000 €.

          Es decir, un poquito menos que la verdadera ganadora: Marizú Mopongo, que sin saber hacer la O con un canuto ni pronunciar un sustantivo se lleva lo más gordo. Quizá era a eso a lo que se refería con aquello de «un poquito menos». Me llevo un poquito menos que doña Mopongo para sus cosas en el gobierno y la campaña de Andalucia. 

          A mí, como a muchos que pueden permitírselo, me gustaría poder emigrar mientras esta banda continúe en la Moncloa, pero no me lo puedo permitir. Vivir en un país gobernado por una mezcla de bandarras y puteros, y que me quiten más del 50% de lo que gano me parece un atraco: un robo con violencia, por decirlo en fino. Un dinero, que en gran parte se lo llevan crudo para sus golfadas en vez de mantener las infraestructuras. Y para colmo la indecencia de argumentar en el Parlamento, con 47 cadáveres aun calientes, que ellos lo hacen todo bien y no tienen culpa de nada. 

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