Barbas a remojar

          No podíamos empezar mejor el año que con la caída de la mafia venezolana, al menos, de su gorila jefe. Nuevos tiempos, para un narcoestado ilegitimo, construido mediante el robo violento de la legitimidad democrática de las urnas, y que no ha sido reconocido ni por la UE, ni por USA, ni por los países social demócratas occidentales. Lo que en tiempos fue la situación de facto que se daba en las islas caribeñas cuando arribaban los piratas y corsarios para robar, violar, asesinar y apoderarse de los recursos y las vidas de las gentes.

          Los tontos útiles, que también los tenemos patrios y colaboracionistas con la mafia, hablan de un secuestro del gorila Maguila. Y lo digo porque a la mafia, generalmente, solo le interesa el mensaje del loro, y mientras más ignorantes mejor. Por ejemplo, llamar secuestro a una extracción de un criminal del zulo en el que se encuentra por orden de un juez es de ser cretino o cretina, porque de cretinos es no informarse primero: En el Código Penal, el secuestro (Art.164) es la detención o encierro de una persona exigiendo una condición o pago para su liberación; se diferencia de la detención ilegal (Art.163) en que esta no requiere dicha condición. Es obvio, que no se dan en el caso que nos ocupa ninguno de los dos supuestos. Se trató de una operación por orden judicial. ¿Secuestro político? Los más de 800 encarcelados y torturados en el infame Helicoide.  

          Nada más conocerse el hecho de la intervención americana, en nuestra corrala patria, las tertulias afines a la desgracia gubernamental se llenaron de tontos y tontas útiles compitiendo por lanzar la carajotada más gorda. Desde una invasión fascista (esto les encanta a los fascistas de la ultra izquierda patria), a que nos comen los marcianos, el mundo se acaba o los chinos van a bombardear Marte y, en fin, toda una panoplia de soplapolleces en formación de ataque a no se sabe quién. Sin embargo, como era de esperar, no habían pasado más de 10 minutos de la noticia cuando el subidón de champán navideño, del ácido úrico de las gambas o de lo que quiera que se metan, provocó una deriva previsible: que la culpa era de Feijoò, Ayuso y Abascal. Y luego, supongo que durante los anuncios, se pasaron por los baños a empolvarse la nariz para coger nuevas fuerzas.

          Son, en realidad, los mismos de siempre. Esos que defienden las alianzas con terroristas de E.T.A, las acciones de Hamás y que son felicitados por aquellos, que comulgan con la amnistía de golpistas, y que callan como puertas con la infinita lista de acciones mafiosas de sus golfos, ladrones, puteros y mentecatos de todo lo que hay en el POSE y a su izquierda. Por eso, simplemente, no merecen el menor respeto. Entre otras cosas, porque si pudieran y no se lo impedimos, intentarán hacer lo mismo con nuestro país: someterlo a la bota execrable de una banda mafiosa y criminal como la que acaba de caer en Venezuela.

          No debería descuidarse aquí en casa lo que esta mala gente va a intentar hacer en los próximos 2 años. Sabedores de que difícilmente les van a aplicar el mismo tratamiento de choque. De facto, ya tenemos a un autócrata en el gobierno que gobierna sin mayoría, sin el Parlamento, sin presupuestos, sin vergüenza, sin dignidad y que, ademas, se la sopla todo quisque. Lo que conocemos como la definición de un sátrapa. Lo intentará todo, y le acompañarán en el intento sus muchos lameculos a sueldo, directo o indirecto, pero no lo conseguirán. La mafia, más tarde o más temprano, acaba entre rejas o bajo tierra. 

 

 
 

6 opiniones en “Barbas a remojar”

    1. Como dijo Felipe González hace poco en homenaje a Javier Lambán, los españoles sienten la necesidad de auto destruirse, al menos, una vez cada 40 años. La clave, cada cierto tiempo, es que llegue el trastornado que ponga en marcha la maquinaria. Y en esas estamos desde 2017.

  1. La banda de loros es cada vez más pequeña (la está enviando a las autonomías) y cada vez menos creíble, han perdido fuerza frente a la opinión pública.
    Pensé por el título que ibas a referir a José Luis Rodríguez Zapatero.

  2. Totalmente de acuerdo, con tus comentarios, Miguel Ángel.
    La verdad, podría desgranar aquí todo lo que pienso y siento sobre la putrefacción que ocurre en nuestro suelo patrio.
    Lo breve ya sabemos, ¿no?
    Pues a mí me hacen falta las mismas 486 páginas de mi primera novela, para explicarme solo una pizca sobre el tema en cuestión.
    Pero no, hoy he decidido no dar tanta lata.
    ¿Porque?
    Pues porque, desde el discurso del Rey en la Pascua Militar, tras la desastrosa performance de su NocheMala, me ha dejado en pelotas… completamente desnudo en medio de la calle y abandonado de su mano como pensaba estaba yo, como último salvavidas en ese naufragio nacional.
    Ahora, sí que ya no entiendo nada.
    Si alguien sabe y quisiera explicarme, se lo agradecería.
    Aunque igual, le agradecería que no, que no me lo explicara.
    Tal vez, ya prefiera eso… no saber nada… nada de nada.
    Nada y así sea, AMÉN.

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